Las kokedamas de fibra de coco son una forma moderna y divertida de adornar un espacio con un toque exótico. Esta forma japonesa de bonsái se ha vuelto cada vez más popular desde el fin de la era Edo. Si deseas aprender a hacerlas y regarlas, aquí te lo explicamos.
Para hacer un kokedama con fibra de coco, necesitarás una mezcla de tierra yarena, una bola de fibra de coco, una maceta pequeña, una planta, una lata con agua y algo para decorar.
En primer lugar, toma un puñado de tierra yarena y aplástalo con las manos hasta formar una bola compacta. Luego, con tus dedos, crea un hueco en el centro alrededor del cual puedas colocar la planta.
A continuación, sacala de su maceta y colócala dentro del hueco. Después, envuelve la tierra alrededor de la planta asegurándose de que esté bien sujeta.
Por último, cubre la bola con la fibra de coco para atar con cuidado los extremos para evitar que la tierra se salga. Ahora ya está lista tu kokedama.
Para regar tu kokedama de fibra de coco, solamente añade un poco de agua cuando la fibra esté completamente seca.
Esto generalmente sucede cada dos semanas, por lo que no requerirá de una gran cantidad de cuidados.
Sin embargo, los cuidados adecuados a la hora de regar son fundamentales para mantener saludable tu kokedama. Así que recuerda añadir justa la cantidad necesaria para evitar excesos de agua que podrían dañar la planta.
A parte del agua, hay que tener en cuenta que la planta necesita luz para prosperar, así que trata de colocar tu kokedama en un lugar con luz indirecta del sol.
Cuando quieras darle un toque personal, también puedes decorar la maceta con piedrecillas, estrellas plateadas o cualquier otro adorno que te guste.
Una vez hecho, tu kokedama con fibra de coco ya estará lista para llevar un toque exótico a tu hogar.